¿Por qué esterilizar al 80% en una campaña CER?

una población controlada, sana y estable

Esta pregunta surge a menudo en charlas, redes sociales y reuniones vecinales. A continuación te lo explicamos

¿Qué pasa si los esterilizamos a todos?

Si en un municipio se lograra castrar al 100% de los gatos callejeros:

  • No desaparecerían de inmediato, simplemente dejarían de reproducirse.
  • Los gatos castrados seguirían vivos, cuidando su territorio y controlando la presencia de nuevos individuos.
  • Con el tiempo, la población felina disminuiría de forma natural, sin nacimientos ni sufrimiento.
  • Otros depredadores urbanos (como rapaces, serpientes, comadrejas o incluso humanos con control de plagas) pueden asumir parte de su rol.
  • Los roedores podrían aumentar inicialmente, pero hay métodos alternativos de control (biológicos, físicos o incluso educación para la gestión de residuos) que pueden mantener su población a raya.

El objetivo real: una población controlada, sana y estable

El método CER (Captura, Esterilización y Retorno) no busca eliminar a los gatos, sino gestionar su presencia de forma ética y legal. Una colonia controlada:

  • No se reproduce.
  • Está más sana.
  • No molesta al vecindario.
  • Reduce la presión sobre la fauna local.
¿Por qué es clave alcanzar al menos el 80% de esterilización?

Según expertos en gestión felina y guías técnicas oficiales:

  • Esterilizar menos del 80% no frena la reproducción. Los pocos gatos fértiles que queden mantendrán el crecimiento de la colonia.
  • A partir del 80%, la colonia comienza a estabilizarse o reducirse. Se controla el ciclo reproductivo y se limita el «efecto vacío» (la llegada de nuevos gatos).
  • Es el porcentaje mínimo para que un plan CER sea efectivo y sostenible en el tiempo.
  • La castración no implica exterminar a los gatos, sino gestionar su población de forma ética y controlada. Los gatos seguirían presentes, cumpliendo su papel de control de plagas mientras vivan, pero sin reproducirse sin control.

¿Qué dice la ley?

La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales obliga a los ayuntamientos a aplicar planes de gestión ética de colonias felinas, con métodos CER y seguimiento veterinario.

Aunque no fija un porcentaje exacto, las directrices técnicas que acompañan la ley (y muchas ordenanzas municipales actualizadas) recomiendan ese mínimo del 80% como referencia estándar para la eficacia del programa.

  • Esterilizar al 80% es la clave para una gestión ética, eficaz y legal de las colonias felinas.
  • El objetivo no es eliminar gatos, sino garantizar su bienestar, evitar el abandono y fomentar la convivencia responsable.
  • La verdadera clave está en la gestión responsable de colonias felinas: esterilización, control sanitario, alimentación adecuada y convivencia vecinal. No es una erradicación, es una estabilización.

La legalidad también es humanidad y amor por los animales.
Gestionar bien las colonias es proteger la vida, la salud pública y el equilibrio urbano.

Sobrepeso en gatos: causas, síntomas y consecuencias

¿Sabías que casi la mitad de los gatos domésticos tienen sobrepeso? Aunque pueda parecer adorable un gato «gordito», el exceso de peso no es un tema menor. La obesidad felina reduce su calidad de vida, acorta su esperanza de vida y aumenta el riesgo de enfermedades graves como la diabetes o los problemas articulares.

¿Cómo saber si mi gato tiene sobrepeso?

¿Cómo saber si mi gato tiene sobrepeso?
Existen señales claras que pueden ayudarte a detectar si tu gato tiene sobrepeso:
  • No puedes palpar fácilmente sus costillas.
  • No se aprecia la cintura desde arriba.
  • El abdomen cuelga en línea recta en lugar de ascender hacia las caderas.
  • Tiene michelines o acúmulos de grasa en la zona lumbar.

Si observas uno o varios de estos signos, es importante revisar sus hábitos alimenticios y consultar con tu veterinario.

¿Por qué engordan los gatos? Principales causas

1.Exceso de comida o calorías

Una de las causas más comunes es una alimentación demasiado calórica o sin control:

  • Porciones grandes o mal medidas.
  • Comida disponible todo el día (alimentación a voluntad).
  • Uso exclusivo de pienso seco (más calórico que la comida húmeda).
  • Premios o sobras humanas con alto contenido en grasa.

Muchos gatos también comen por aburrimiento o estrés, y sus cuidadores y observadores interpretan esa conducta como hambre real.

2.Baja demanda energética

La necesidad calórica de un gato depende de su edad, peso y nivel de actividad. Por ejemplo:

  • Gato con sobrepeso: 44 kcal por kilo
  • Gato con peso ideal: 56 kcal por kilo
  • Gato muy delgado: 63 kcal por kilo

Cuanto menos se mueve un gato, menos energía necesita. Este punto es clave en dietas para bajar de peso.

Consejo: existen alimentos dietéticos para ayudar a los gatos con sobrepeso, pero deben ser supervisados por un profesional.

3.Castración

La castración puede provocar:

  • Mayor apetito.
  • Menor actividad.
  • Cambios en la distribución de grasa corporal.

Esto reduce su necesidad calórica hasta un 30 %. Si no se ajusta la cantidad de comida, el riesgo de obesidad se triplica.

4. Enfermedades asociadas

Algunas enfermedades pueden causar o agravar el aumento de peso:

  • Trastornos hormonales como el hipotiroidismo.
  • Problemas metabólicos o retención de líquidos.
  • Tumores o patologías subyacentes.

Siempre consulta con el veterinario para descartar causas médicas antes de cambiar su dieta.


El sobrepeso no es solo una cuestión estética: puede acortar la vida de tu gato y afectar seriamente a su salud. Controlar la alimentación, fomentar el ejercicio diario y acudir al veterinario de forma regular puede marcar una gran diferencia.

¿Crees que tu gato podría tener sobrepeso? Consulta con tu veterinario y empieza a cuidarlo mejor desde hoy.

El duelo en los gatos

¿Los gatos sienten duelo? Aunque su naturaleza es más independiente los gatos también forman lazos afectivos entre ellos. Especialmente cuando comparten un territorio durante años, o han crecido juntos como hermanos o madre e hijo.

¿Cómo lo viven?

Sus hermanos y compañeros, cuando uno de nuestros gatos parte —ya sea en el contexto de una colonia felina o en el calor de un hogar—, no solo los humanos sentimos la pérdida. Sus compañeros felinos también pueden experimentar un proceso de duelo, con manifestaciones que, aunque a veces sutiles, revelan una profundidad emocional que merece ser reconocida y acompañada.

¿Los gatos sienten duelo? Desde la etología felina, entendemos que los gatos son animales sensibles, con vínculos sociales más complejos de lo que durante mucho tiempo se pensó. Aunque su naturaleza es más independiente que la de otros animales sociales, como los perros, los gatos también forman lazos afectivos entre ellos. Especialmente cuando comparten un territorio durante años, o han crecido juntos como hermanos o madre e hijo.

Cuando uno de estos vínculos se rompe por la muerte de un compañero, pueden aparecer signos de duelo. Aunque no podemos afirmar que los gatos atraviesen las fases del duelo humano exactamente del mismo modo, hay comportamientos que se asemejan a la confusión y búsqueda, es común que un gato que ha perdido a su compañero lo busque por la casa o por el territorio durante días o incluso semanas. Maúllan más de lo normal, exploran lugares favoritos del ausente o se quedan mirando fijamente al vacío.

Cambios en el comportamiento, algunos gatos se muestran más apáticos, duermen más o menos de lo habitual, pierden el apetito o se aíslan. Otros pueden volverse más demandantes de afecto humano o de otros compañeros felinos. Se reorganizan y adaptan con el tiempo, si el entorno es seguro y el acompañamiento adecuado, el gato comienza a adaptarse a la ausencia. Puede retomar rutinas, recuperar el apetito y volver a mostrar interés por el juego o la exploración.

¿Cómo les podemos ayudar? Ya sea en el entorno de una colonia felina o en un hogar, hay algunas pautas que pueden facilitar este proceso:

Considerar el vínculo con humanos. A veces, los gatos que no eran especialmente cariñosos antes del duelo pueden empezar a buscar consuelo en sus cuidadores humanos. Es una oportunidad de crear nuevos vínculos desde el respeto y la empatía.

Evitar cambios bruscos. Durante el duelo, los gatos se benefician de la estabilidad. Mantener horarios de comida, rutinas y espacios conocidos es clave.

Ofrecer compañía sin forzar. Algunos gatos buscarán más contacto; otros preferirán estar solos. Lo importante es estar disponibles y atentos, sin invadir su espacio.

Enriquecimiento ambiental. Juguetes interactivos, rascadores, escondites y estímulos nuevos (en cantidades moderadas) pueden ayudar a reducir el estrés y reavivar el interés.

El duelo en las colonias felinas, donde el sentido de grupo puede variar según la cohesión entre los gatos, también se observan conductas de duelo:

  • Algunos gatos buscan o esperan durante días a su compañero fallecido.
  • En ocasiones hay un cambio en la jerarquía o el comportamiento grupal.
  • Otros gatos pueden rechazar momentáneamente el alimento o aislarse.

La observación cuidadosa es esencial para detectar estos cambios y brindar apoyo. A veces, simplemente estar presentes, ofrecer alimento de calidad o crear zonas de refugio puede marcar una gran diferencia.

Los gatos sí sienten la pérdida, y aunque no podamos saber con certeza cómo elaboran el duelo internamente, su comportamiento nos habla de vínculos y emociones profundas. Reconocer su dolor y acompañarlo con respeto y amor es una forma más de honrar la vida felina en todas sus etapas.

En Evolution Cats, creemos que cada vida cuenta, y también cada ausencia. Porque los vínculos que crean los gatos —entre ellos y con nosotros— son tan reales como el amor que los sostiene.

Los Gatos: Espíritus del Silencio

Guardianes del Umbral, Espíritus del Silencio

En cada rincón del mundo, los gatos han sido venerados, temidos, respetados y amados. Silenciosos, enigmáticos y profundamente sensibles, estos seres no solo caminan entre las sombras y la luz, sino que también parecen custodiar un conocimiento antiguo, uno que sus ojos —profundos como el universo— parecen recordar.

Gatos en la historia espiritual de la humanidad

Desde el Antiguo Egipto hasta el Japón místico, los gatos han sido considerados puentes entre mundos. La diosa egipcia Bastet, protectora del hogar y la fertilidad, era representada con cabeza de gata. En Japón, el Maneki-neko no es solo un símbolo de buena fortuna, sino también un recordatorio de que los gatos perciben energías que los humanos no alcanzamos a ver.

En muchas culturas se dice que los gatos ven espíritus, absorben energías densas y protegen el hogar. Cuando un gato se queda en silencio mirando un punto fijo, tal vez esté observando aquello que tú aún no puedes sentir. Ellos ven lo invisible. Y protegen desde ahí.

Su misticismo en lo cotidiano

Un gato que duerme sobre ti cuando estás triste, que maúlla sin razón aparente, o que simplemente desaparece durante días para luego volver… está siguiendo un patrón que no es solo animal, sino espiritual. Son sanadores energéticos, sabios silenciosos y maestros de la presencia.

Ellos no obedecen, pero te acompañan si lo mereces. No se imponen, pero te miran hasta el alma. Su forma de amar no se da por sentada: se gana con respeto y conexión real.

Cuando un gato llega a tu vida, es señal de que algo está despertando

Muchas veces, un gato no aparece «porque sí». Puede llegar en una etapa de cambio, de sanación, de duelo o de despertar. Y es entonces cuando su presencia se vuelve un símbolo:

  • Un guardián para tu alma herida
  • Un espejo para tu sombra
  • Un guía hacia tu centro
  • O simplemente, un recordatorio de que no estás sola/o

Algunos dicen que los gatos eligen a sus humanos por vibración. Que sienten tu energía antes de conocerte. Y que si uno se cruza en tu camino, es porque hay un aprendizaje mutuo por suceder.

Gatos y evolución del alma

En Evolution Cats, no solo protegemos a estos seres maravillosos: les reconocemos como aliados espirituales, como compañeros de evolución. Creemos que cada gato tiene un propósito, y que su presencia en nuestra vida puede enseñarnos a habitar el silencio, a confiar en la intuición y a cuidar sin poseer.

Acoger, alimentar, liberar o adoptar un gato no es solo un acto físico: es un gesto sagrado. Es reconocer la dignidad de un alma antigua, y permitir que su energía transforme la nuestra.

Porque cada gato que protegemos, es también un maestro que nos protege.

En su silencio hay lenguaje.
En su mirada, sabiduría.
En su andar, un eco sagrado.

¿Por qué hay quienes rechazan o maltratan a los gatos?

Esta es una pregunta que toca un punto muy profundo de la psique humana. Porque no se trata solo de una preferencia o una fobia: muchas veces, el rechazo o maltrato hacia los gatos revela un conflicto interno no resuelto, tanto a nivel individual como colectivo.

A lo largo de la historia, los gatos han sido proyectores silenciosos del alma humana. Aquello que no queremos ver en nosotros —la sombra, el misterio, lo incontrolable— suele manifestarse en la forma en que reaccionamos ante estos seres. Rechazar al gato es, en muchos casos, rechazar partes de uno mismo.

Lo que no se puede controlar, incomoda

El gato no obedece por imposición. No se somete. No busca complacer. Su naturaleza libre e independiente incomoda a quienes necesitan dominar para sentirse seguros. Para algunas personas, esto despierta frustración, rechazo o incluso agresión. Porque el gato les recuerda que el verdadero vínculo no se basa en el poder, sino en el respeto mutuo.

El silencio también puede ser espejo

El silencio del gato no es vacío: está lleno de percepción, de presencia, de escucha. Pero hay quienes no soportan ese silencio porque les obliga a escucharse a sí mismos. Frente a la mirada profunda de un gato, muchos sienten que se ven expuestos, leídos, observados más allá de las apariencias. Esa sensación puede ser inquietante para quienes aún no se han reconciliado con su mundo interior.

Portadores del arquetipo reprimido

Históricamente, los gatos han encarnado el símbolo de lo femenino sagrado: lo intuitivo, lo nocturno, lo misterioso, lo fértil, lo sanador. Pero durante siglos, ese principio fue reprimido por sistemas que asociaron la espiritualidad con control y jerarquía, y no con libertad y conexión.

Por eso, en la Edad Media, los gatos fueron quemados junto a mujeres sabias. No porque fueran malvados, sino porque representaban una sabiduría no domesticable. Y ese patrón continúa hoy, en menor escala, cuando alguien maltrata a un gato por “despreciarlo” o “verlo inútil”. Lo que en verdad desprecia es esa parte libre, sensible y misteriosa que no se atreve a habitar en sí misma.

El maltrato, muchas veces, es una proyección del propio dolor

Personas heridas, que crecieron sin cariño, sin respeto, sin contacto empático, pueden llegar a proyectar su ira o su desamparo hacia seres inocentes. El gato, al no defenderse de forma agresiva ni buscar complacer, se convierte en un blanco fácil para esas emociones contenidas. No es odio hacia el gato: es dolor no transformado que se dirige hacia fuera.

Y sin embargo… siguen siendo quienes son

A pesar de los prejuicios, del abandono o del daño, los gatos no pierden su esencia. No se endurecen.
Siguen observando. Siguen sanando. Siguen esperando.

Porque saben que el alma humana, aunque extraviada, puede despertar.
Y saben también que, cuando el encuentro ocurre, cuando un ser humano está listo para mirarse con honestidad, sensibilidad y entrega… ellos están allí, esperándolo desde siempre.

¿Realmente Conocemos a los Gatos?

ha llegado el momento de un cambio de paradigma: dejar de ver al gato como un «animal decorativo» y empezar a entenderlo como lo que es: un ser emocional

Cambio de Paradigma que Necesitan Nuestros Felinos

Una nueva mirada hacia nuestros compañeros felinos. Durante décadas, los gatos han sido encasillados como mascotas “fáciles”, autónomas, y hasta emocionalmente distantes. Pero la ciencia del comportamiento —la etología felina— nos demuestra que esta visión está profundamente equivocada. Lo que muchos interpretan como independencia, en realidad, puede ser una respuesta a la soledad, la frustración o la falta de estimulación en su entorno.

En Evolution Cats, creemos que ha llegado el momento de un cambio de paradigma: dejar de ver al gato como un «animal decorativo» y empezar a entenderlo como lo que es: un ser emocionalmente complejo, con necesidades específicas, y profundamente afectado por nuestro estilo de vida humano.

¿Tienes un gato en casa? Entonces tienes una responsabilidad

Adoptar o convivir con un gato no implica simplemente ofrecerle comida y refugio. Significa respetar su naturaleza, sus instintos y su lenguaje. Significa observar y aprender. Aquí van algunas verdades que suelen pasarse por alto:

  • Un gato que duerme todo el día no siempre está “relajado”. Puede estar deprimido o aburrido.
  • Un gato que muerde no es agresivo por naturaleza. Puede estar pidiendo espacio o ayuda.
  • Un gato que no se deja tocar no es “arisco”. Quizá ha sido condicionado negativamente o no ha sido socializado correctamente.

Estas conductas no son “defectos”: son mensajes.

La etología nos ayuda a entender el por qué detrás de cada comportamiento. Y con ello, podemos prevenir conflictos, mejorar su calidad de vida y fortalecer nuestro vínculo con ellos. “El comportamiento de un gato nunca es ‘porque sí’. Siempre comunica algo, aunque no lo entendamos todavía.”

El 70% de los problemas de convivencia entre gatos y humanos podrían evitarse si educáramos mejor a las personas. Aquí entra nuestro papel como divulgadores.

¿Qué necesita un gato para ser feliz? Más de lo que imaginas

Un entorno felino saludable debe cubrir tres pilares fundamentales: Seguridad y control del territorio

Los gatos necesitan espacios donde se sientan seguros, puedan esconderse, y donde nada ni nadie los acose. Forzar el contacto, ignorar sus señales de incomodidad, o cambiar constantemente el mobiliario puede provocarles ansiedad.

Estimulación mental y física diaria. Sin juego, caza simulada ni variedad en el ambiente, los gatos entran en estados de apatía, frustración o incluso agresión. Los juguetes no son “caprichos”: son herramientas terapéuticas.

Previsibilidad, rutina y respeto por su ritmo Cambios de horarios, visitas inesperadas o mudanzas sin adaptación pueden afectar profundamente a su estado emocional. El gato necesita sentir que puede anticipar lo que va a ocurrir.

La realidad: muchos gatos domésticos no son felices, pero lo ocultan bien

Lo más alarmante es que la mayoría de los tutores no reconocen los signos de sufrimiento felino, porque no han sido educados para ello. Esto no es culpa, pero sí una oportunidad de mejora. Porque cuando entendemos su lenguaje corporal, sus rituales y su forma de interactuar con el entorno, todo cambia.

Una nueva cultura felina: lo que Evolution Cats promueve cada día

Nuestro compromiso es claro: no queremos vender una imagen falsa del gato. Queremos educar, prevenir y transformar la convivencia humano-felina desde la comprensión, no desde la dominación.

🌿 No promovemos métodos aversivos.
🌿 No tratamos el mal comportamiento con castigos, sino con empatía.
🌿 No normalizamos el estrés en gatos como si fuera parte de su personalidad.

Creemos en un propósito, en contenidos que sumen, en formaciones responsables, y en dar visibilidad a los gatos como verdaderos compañeros, no como objetos de consumo ¿Estás listo para cambiar la historia de tu gato?

El bienestar felino empieza en la conciencia humana. Y la conciencia se cultiva con conocimiento, observación y cariño. Este es el mensaje que queremos amplificar contigo.


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