Es un espacio creado para proteger y mejorar la vida de los gatos, fomentar adopciones responsables y promover el bienestar animal a través de la acción, la educación y la colaboración comunitaria
En Evolution Cats creemos que cada gato merece sentirse protegido, cuidado y querido. A través del programa de amadrinamiento y apadrinamiento puedes convertirte en una parte importante de su recuperación y bienestar, ayudándonos a cubrir sus necesidades mientras esperan una oportunidad definitiva.
Apadrinar no es solo ayudar económicamente. Es crear un vínculo, formar parte de su historia y acompañar su evolución.
¿Qué significa apadrinar un gato?
Cuando decides amadrinar o apadrinar, estás colaborando directamente en:
Alimentación y cuidados diarios.
Atención veterinaria y tratamientos.
Esterilización y prevención.
Recuperación física y emocional.
Espacios seguros y bienestar.
Muchos de los gatos que ayudamos han vivido abandono, miedo o situaciones difíciles. Gracias a los padrinos y madrinas podemos ofrecerles estabilidad, tiempo y cuidados reales.
Una forma de ayudar con conciencia
Este programa también busca acercar a las personas a la realidad que viven muchos animales.
Cuando conoces una historia, entiendes el impacto del abandono y la importancia de la protección animal. Por eso, cada padrino se convierte también en parte del cambio y la concienciación que promovemos desde Evolution Cats.
¿Qué recibirás como padrino o madrina?
Queremos que formes parte de su evolución, por eso podrás recibir:
Información sobre el gato apadrinado.
Fotografías y actualizaciones.
Noticias sobre su recuperación y progreso.
La satisfacción de saber que estás cambiando una vida.
Tú puedes marcar la diferencia
A veces, una pequeña ayuda sostenida en el tiempo puede transformar completamente la vida de un animal.
Con tu apoyo, podemos seguir rescatando, cuidando y dando esperanza a gatos que necesitan una segunda oportunidad.
¿Cómo participar?
Si quieres convertirte en padrino o madrina de uno de nuestros gatos, ponte en contacto con Evolution Cats y te explicaremos cómo colaborar.
📩 Juntos podemos seguir construyendo una comunidad más consciente, responsable y comprometida con el bienestar animal.
La forma en que una sociedad trata a los animales refleja el nivel de conciencia y humanidad de las personas que la construyen
Donar es formar parte del cambio
En Evolution Cats creemos que ayudar a los gatos va mucho más allá del rescate. Nuestra misión también es crear conciencia sobre el respeto animal, la convivencia responsable y la importancia de construir una sociedad más comprometida con el bienestar felino.
Cada donación nos permite seguir cuidando gatos abandonados, rescatados…, pero también seguir educando, sensibilizando y promoviendo una cultura basada en la empatía y la responsabilidad.
Una ayuda que genera conciencia
Las donaciones hacen posible:
Rescates y atención veterinaria.
Esterilizaciones y prevención del abandono.
Alimentación y cuidados diarios.
Recuperación de gatos vulnerables.
Acciones de concienciación y educación.
Difusión de la adopción responsable.
En Evolution Cats trabajamos para cambiar realidades, pero también mentalidades.
Donar también es educar
Cada persona que colabora se convierte en parte de un movimiento que apuesta por:
El respeto hacia los animales.
La adopción responsable.
El control ético de colonias felinas.
La esterilización como herramienta de protección.
La convivencia consciente entre personas y animales.
Creemos que la verdadera transformación comienza cuando la sociedad entiende que los animales no son invisibles.
Formas de colaborar
Donación puntual
Tu aportación puede ayudarnos a cubrir rescates, tratamientos veterinarios o situaciones de urgencia.
Donación mensual
Las colaboraciones periódicas nos permiten mantener estabilidad y seguir desarrollando proyectos de ayuda y concienciación.
Donaciones de material
También puedes colaborar donando:
Pienso y comida húmeda.
Arena sanitaria.
Transportines y mantas.
Material veterinario.
Productos de limpieza e higiene.
Más que una donación
Cuando ayudas a Evolution Cats, no solo estás colaborando económicamente.
Estás apoyando una forma diferente de entender la relación con los animales: más humana, más consciente y más responsable.
Cada gesto suma para construir un futuro donde ningún gato sea abandonado, ignorado o maltratado.
¿Cómo donar?
Puedes contactar con nosotros para conocer las diferentes opciones de colaboración:
Transferencia bancaria
Bizum
PayPal
Donación de materiales
📩 Ponte en contacto con Evolution Cats y te ayudaremos con todo el proceso.
Gracias por creer en el cambio
Gracias por apoyar una comunidad que trabaja cada día para proteger, cuidar y dar visibilidad a quienes más lo necesitan.
He adaptado el texto para que encaje mejor con la línea de comunicación y concienciación de Evolution Cats, reforzando valores como el respeto animal, la adopción responsable y el impacto social de cada donación.
Estos peques esperan una familia definitiva donde empezar de nuevo. Todos han sido rescatados y preparados para dar el salto a un hogar seguro, lleno de paciencia y amor.
Recordad que pedimos protección en ventanas y balcones y que las adopciones se realizan siguiendo el protocolo de Evolution Cats, siempre priorizando su bienestar.
Si alguno te enamora, escríbenos 💛.
Sira
Edad: 7 meses Sexo: Hembra Carácter: Dulce, observadora, tranquila. Estado veterinario: En seguimiento según su edad.
Su historia
Su nombre significa “la que trae paz”, y eso es exactamente lo que transmite al mirarla. Sira tiene esa serenidad antigua que solo algunas almas pequeñas conocen. No necesita palabras: su sola presencia susurra que todo estará bien.
Nació en una colonia felina controlada y llegó con sus ojitos dañados. Era solo una cachorrita más luchando por sobrevivir. La sacamos de allí para darle una oportunidad… y la aprovechó. Sira sanó.
Ahora ve mucho mejor y, aunque aún se muestra reservada, se deja querer con una dulzura que emociona. Juega con calma, observa con curiosidad y, poco a poco, nos deja ver su manera suave de confiar.
Tiene apenas siete meses y ya lo ha dado todo por vivir. Ahora es nuestro turno: ¿le damos la oportunidad de no volver jamás a la calle?
Lo que Sira necesita
Sira merece un hogar de verdad. Un lugar donde crecer segura, donde respeten sus tiempos y donde su historia tenga un nuevo comienzo lleno de cariño.
Buscamos una familia comprometida, que entienda que adoptar es para toda la vida.
💌 ¿Quieres adoptarla?
Si sientes que Sira puede formar parte de tu vida, queremos conocerte.
Te contaremos todo sobre ella y te acompañaremos paso a paso en el proceso de adopción responsable.
Helion
Edad: aproximadamente 7 meses Sexo: Macho Carácter: Valiente, superviviente, cariñoso y lleno de vida. Estado veterinario: En seguimiento y acorde a su edad.
Su historia
A veces, las estrellas caen a la tierra en forma de vida pequeña y temblorosa. Así llegó Helion, envuelto en polvo y silencio, con los ojos bien abiertos y el alma hecha de coraje.
Tenía apenas siete meses cuando el mundo le mostró su cara más dura. Solo, bajo el sol ardiente del pueblo, buscaba refugio entre rincones olvidados. El ruido de los coches, el ladrido de los perros, la indiferencia de los humanos… todo lo esquivaba con esa astucia que nace del instinto y del deseo de vivir. Comía lo que encontraba, dormía donde podía. Sobrevivía.
Pero aun con el miedo pegado a su piel, salía cada día a buscar algo mejor. Y entonces, ocurrió lo inesperado.
Un grupo de gatos de colonia, como guardianes ancestrales, lo descubrió. Lo olfatearon, lo aceptaron y lo condujeron hasta un lugar seguro. Llegó cubierto de polvo, con garrapatas en su cuerpo menudo, sediento, hambriento, agotado. Pero sus ojos… sus ojos seguían mirando hacia lo alto, como si supiera que su historia no terminaba ahí. Como si en su interior todavía brillara un fuego.
Ese fuego es Helion: sol, fuerza, renacimiento. Un espíritu que no se rindió. Un alma que eligió confiar de nuevo.
Hoy Helion juega, salta, ronronea. Ya no teme las manos humanas, porque ha descubierto que algunas acarician, curan, protegen. Ya no está solo. Ya no se esconde. Está listo para florecer en un hogar donde lo amen por lo que es: un pequeño milagro que sobrevivió al abandono para traer luz.
¿Y si ese hogar eres tú? Adoptar a Helion es abrazar una historia de valor, ternura y esperanza. Es dejar que una estrella viva contigo ✨.
Lo que Helion necesita
Buscamos una familia comprometida, que entienda que adoptar es para toda la vida, que respete sus tiempos de adaptación y que le ofrezca un entorno seguro. Es imprescindible contar con protección en ventanas y balcones para evitar riesgos.
💌 ¿Quieres adoptarlo?
Si sientes que Helion puede formar parte de tu vida, queremos conocerte.
Te contaremos todo sobre él y te acompañaremos paso a paso en el proceso de adopción responsable 💛.
Peque
Edad: aproximadamente 7 meses Sexo: Macho Carácter: Cariñoso, cercano a las personas, sensible. Estado veterinario: Acorde a su edad.
Su historia
Peque apareció deambulando por la calle, buscando comida y mirando a cada persona que pasaba como si esperara reconocer a alguien.
Su pelaje cuidado, su manera de acercarse sin miedo, su necesidad de contacto… todo hablaba de un gato que había conocido el calor de un hogar. De unas manos que lo acariciaron, de un cuenco que siempre aparecía lleno, de un lugar donde dormir sin peligro.
Y, sin embargo, allí estaba. En la calle. Con la mirada triste, descolocada, perdida.
No sabemos si fue abandono o si alguien lo perdió. Lo que sí sabemos es que nadie vino a reclamarlo.
Peque no entiende qué ocurrió. Solo sabe que un día tuvo familia y al siguiente tuvo que aprender a sobrevivir. Aun así, sigue confiando. Sigue buscando a los humanos. Sigue queriendo acercarse.
Y eso, después de todo, es algo inmenso.
Hoy está a salvo, pero necesita recuperar lo que perdió: pertenecer a alguien. Volver a sentir que tiene un lugar en el mundo.
Lo que Peque necesita
Peque sería feliz en un hogar donde le devuelvan la estabilidad y el cariño que un día conoció. Una familia que entienda su sensibilidad y que tenga paciencia mientras vuelve a sentirse completamente seguro.
Es imprescindible contar con protección en ventanas y balcones para evitar riesgos.
Adoptarlo es prometerle que esta vez será para siempre.
💌 ¿Quieres adoptarlo?
Si sientes que Peque puede formar parte de tu vida, queremos conocerte.
En Evolution Cats, colaboradores oficiales del Ayuntamiento de Cijuela en la gestión de colonias felinas, hemos constatado que el mayor desafío no son los gatos, sino ciertas actitudes humanas que obstaculizan el control poblacional.
En nuestra experiencia, tanto en colonias registradas como en zonas donde se inicia un programa de control, nos hemos enfrentado a personas que retiran comida y agua de los puntos de alimentación, o que directamente ahuyentan a los gatos. Estas acciones, aunque motivadas por desconocimiento o rechazo, tienen efectos graves e inmediatos:
Impiden la captura segura de los animales.
Retrasan la aplicación del Método CER 3.0.
Aumentan el número de camadas no controladas, multiplicando la población.
La alimentación controlada: herramienta estratégica imprescindible
La alimentación en puntos fijos no es un acto de compasión aislado. Es la base del control poblacional efectivo y su importancia es incuestionable:
Habituación al espacio de control: los gatos aprenden a acudir a lugares específicos, lo que permite su captura
Facilitación de la esterilización: ubicar a los animales es esencial para aplicar el Método CER 3.0 de manera eficaz.
Reducción de conflictos vecinales: gatos alimentados no buscan comida fuera de la colonia, evitando molestias y problemas.
Control sanitario: permite detectar enfermedades a tiempo, protegiendo la salud de toda la colonia.
Alimentacion controlada solo por alimentadores autorizados
Consecuencias de la interferencia:
Los gatos se dispersan y la colonia se descontrola.
Aumenta la desconfianza de los animales, dificultando su captura.
Se retrasa la esterilización y las camadas no deseadas se multiplican.
Cogen enfermedades por alimentación inadecuada
Un dato alarmante: una gata fértil puede tener hasta 20 crías en un año. Sin control, la población de una colonia puede duplicarse o triplicarse en solo dos años, generando problemas graves de convivencia y gestión.
Experiencia real
Nuestra labor evidencia que:
Donde se respeta la alimentación y el control profesional, las colonias se estabilizan y los vecinos perciben menos molestias.
Donde se retira o manipula la alimentación, los tiempos de gestión se duplican y la eficacia del Método CER 3.0 se desploma.
La colaboración vecinal es tan decisiva como las técnicas de captura y esterilización. Sin ella, los programas fracasan y la población felina crece sin control.
Llamamiento a la ciudadanía: acción responsable y urgente
La gestión felina responsable no busca fomentar la presencia de gatos en la vía pública, sino reducir su número de manera ética, científica y sostenible. Desde Evolution Cats hacemos un llamamiento firme:
Respetad los puntos de alimentación oficiales.
Confiad en los programas de gestión y esterilización avalados por el Ayuntamiento.
Colaborad activamente con asociaciones y profesionales para lograr colonias sanas, controladas y seguras.
Y no alimentar por cuenta propia.
El Método CER 3.0 está respaldado por la ciencia y la experiencia práctica. Solo mediante cooperación entre asociaciones, administraciones y vecinos se puede alcanzar un control poblacional efectivo, proteger la salud de los animales y garantizar la convivencia en la comunidad.
Interferencia humana en colonias felinas: un obstáculo crítico para la gestión responsable
En Evolution Cats, colaboradores oficiales del Ayuntamiento de Cijuela en la gestión de colonias felinas, hemos constatado que el mayor desafío no son los gatos, sino ciertas actitudes humanas que obstaculizan el control poblacional.
En nuestra experiencia, tanto en colonias registradas como en zonas donde se inicia un programa de control, nos hemos enfrentado a personas que retiran comida y agua de los puntos de alimentación, o que directamente ahuyentan a los gatos. Estas acciones, aunque motivadas por desconocimiento o rechazo, tienen efectos graves e inmediatos:
Impiden la captura segura de los animales.
Retrasan la aplicación del Método CER 3.0.
Aumentan el número de camadas no controladas, multiplicando la población.
La alimentación controlada: herramienta estratégica imprescindible
La alimentación en puntos fijos no es un acto de compasión aislado. Es la base del control poblacional efectivo y su importancia es incuestionable:
Habituación al espacio de control: los gatos aprenden a acudir a lugares específicos, lo que permite su captura
Facilitación de la esterilización: ubicar a los animales es esencial para aplicar el Método CER 3.0 de manera eficaz.
Reducción de conflictos vecinales: gatos alimentados no buscan comida fuera de la colonia, evitando molestias y problemas.
Control sanitario: permite detectar enfermedades a tiempo, protegiendo la salud de toda la colonia.
Alimentacion controlada solo por alimentadores autorizados
Consecuencias de la interferencia:
Los gatos se dispersan y la colonia se descontrola.
Aumenta la desconfianza de los animales, dificultando su captura.
Se retrasa la esterilización y las camadas no deseadas se multiplican.
Cogen enfermedades por alimentación inadecuada
Un dato alarmante: una gata fértil puede tener hasta 20 crías en un año. Sin control, la población de una colonia puede duplicarse o triplicarse en solo dos años, generando problemas graves de convivencia y gestión.
Experiencia real
Nuestra labor evidencia que:
Donde se respeta la alimentación y el control profesional, las colonias se estabilizan y los vecinos perciben menos molestias.
Donde se retira o manipula la alimentación, los tiempos de gestión se duplican y la eficacia del Método CER 3.0 se desploma.
La colaboración vecinal es tan decisiva como las técnicas de captura y esterilización. Sin ella, los programas fracasan y la población felina crece sin control.
Llamamiento a la ciudadanía: acción responsable y urgente
La gestión felina responsable no busca fomentar la presencia de gatos en la vía pública, sino reducir su número de manera ética, científica y sostenible. Desde Evolution Cats hacemos un llamamiento firme:
Respetad los puntos de alimentación oficiales.
Confiad en los programas de gestión y esterilización avalados por el Ayuntamiento.
Colaborad activamente con asociaciones y profesionales para lograr colonias sanas, controladas y seguras.
Y no alimentar por cuenta propia.
El Método CER 3.0 está respaldado por la ciencia y la experiencia práctica. Solo mediante cooperación entre asociaciones, administraciones y vecinos se puede alcanzar un control poblacional efectivo, proteger la salud de los animales y garantizar la convivencia en la comunidad.
rescatista es un héroe anónimo que protege a los animales vulnerables y les da una vida digna. Suena inspirador.
Pero la verdad es que no todos los animales son vulnerables ni necesitan ser rescatados.
Rescatista… ¿de verdad?
Hoy en día parece que la palabra rescatista se usa como un título de prestigio, casi como una profesión de alto nivel. Suena bien, incluso inspira admiración. Pero, ¿qué significa realmente ser un rescatista de animales?
En teoría, se define como aquella persona que dedica su tiempo a salvar y proteger a los animales en peligro, abandonados o maltratados. Suena noble, casi heroico. Sin embargo, la práctica nos muestra una realidad mucho más compleja y, en ocasiones, contradictoria.
Entre la buena intención y la realidad
Conozco a personas que, bajo su propio criterio y sin preguntar a nadie, deciden recoger animales que creen abandonados o maltratados. Su intención puede parecer buena, pero la falta de información provoca lo contrario: muchos de esos gatos, por ejemplo, pertenecen a colonias controladas donde viven tranquilos y felices.
El resultado es un traslado forzado a una casa improvisada, a menudo sin documentación ni control, que en muchos casos termina de nuevo en la calle. Y esta vez, en condiciones peores que antes. El supuesto “rescate” se convierte en un acto que genera más sufrimiento.
Con otros animales ocurre algo similar. ¿De verdad es mejor sacar a un perro de la calle para encerrarlo en un chenil pequeño, o en un baño, con apenas unos paseos? Decimos que es una “vida mejor”, pero la realidad demuestra que muchas veces no lo es.
Los animales no necesitan héroes improvisados
Aquí está el punto central: los animales no son personas, ni son “sin techo”. Pensar que cualquier intervención es automáticamente positiva es un error muy común.
Los datos lo demuestran: cada vez hay más gatos y perros abandonados, pese a la gran cantidad de supuestos rescates. ¿Dónde terminan? La mayoría en centros sin condiciones adecuadas, saturados de animales, que tarde o temprano deben cerrar o reubicar, a veces sin garantías. Eso no es rescate. Eso es acumulación. Y en los casos más extremos, se convierte en una forma de síndrome de Diógenes aplicado a los animales.
Colonias estables, vidas interrumpidas
En colonias que gestionamos desde hace más de seis años siempre ocurre lo mismo: algunos gatos desaparecen porque alguien, con la mejor intención, los confunde con animales abandonados y se los lleva sin preguntar,o en el peor de los casos los matan y los tiran al container.
¿Acaso no es eso también un daño? Aunque la intención sea distinta, el resultado se asemeja al de quienes actúan de mala fe: un animal separado de su entorno, de su grupo y de su forma de vida.
La falta de responsabilidad
La pregunta es inevitable: ¿cuántos informan realmente cuando ven un abandono? Muy pocos. Denunciar, dar la cara o exigir a las autoridades no es tan común. Es mucho más fácil “rescatar” y pasárselo a alguien que ya tiene veinte animales en su casa, sin medir las consecuencias.
¿Eso es ayudar? ¿Eso es proteger? O, más bien, ¿es trasladar el problema a otro y justificarlo bajo la etiqueta de “rescate”?
El mito del héroe
La definición idealista nos dice que un rescatista es un héroe anónimo que protege a los animales vulnerables y les da una vida digna. Suena inspirador. Pero la verdad es que no todos los animales son vulnerables ni necesitan ser rescatados. Muchos lo que necesitan es respeto a su vida, a sus costumbres y a su espacio.
Rescatar no debería significar actuar por impulso ni guiarse solo por la emoción. Debería significar informarse, respetar, denunciar cuando corresponde y actuar siempre dentro de la legalidad.
La verdadera grandeza
Un rescatista de animales no debería buscar ser visto como un héroe, sino actuar con responsabilidad y respeto. La verdadera labor está en cumplir la ley, proteger a los animales y respetar su naturaleza, sin necesidad de títulos ni reconocimientos.
Porque la grandeza no está en proclamarse héroe, sino en ser coherente. No está en los aplausos, sino en los resultados reales. Ser rescatista, en el sentido más profundo, no es un título ni una medalla. Es un compromiso. Y ese compromiso se demuestra con hechos, no con palabras.
Lamentablemente los resultados no son buenos, y si seguimos así nunca lo serán, recuerdo una frase que la aplico a menudo
!!si un problema lo convertimos en un negocio nunca se resolverá el problema!!
“No todos los animales necesitan ser rescatados… algunos solo necesitan respeto.”
Rescatista… ¿de verdad?
Hoy en día parece que la palabra rescatista se usa como un título de prestigio, casi como una profesión de alto nivel. Suena bien, incluso inspira admiración. Pero, ¿qué significa realmente ser un rescatista de animales?
En teoría, se define como aquella persona que dedica su tiempo a salvar y proteger a los animales en peligro, abandonados o maltratados. Suena noble, casi heroico. Sin embargo, la práctica nos muestra una realidad mucho más compleja y, en ocasiones, contradictoria.
Entre la buena intención y la realidad
Conozco a personas que, bajo su propio criterio y sin preguntar a nadie, deciden recoger animales que creen abandonados o maltratados. Su intención puede parecer buena, pero la falta de información provoca lo contrario: muchos de esos gatos, por ejemplo, pertenecen a colonias controladas donde viven tranquilos y felices.
El resultado es un traslado forzado a una casa improvisada, a menudo sin documentación ni control, que en muchos casos termina de nuevo en la calle. Y esta vez, en condiciones peores que antes. El supuesto “rescate” se convierte en un acto que genera más sufrimiento.
Con otros animales ocurre algo similar. ¿De verdad es mejor sacar a un perro de la calle para encerrarlo en un chenil pequeño, o en un baño, con apenas unos paseos? Decimos que es una “vida mejor”, pero la realidad demuestra que muchas veces no lo es.
Los animales no necesitan héroes improvisados
Aquí está el punto central: los animales no son personas, ni son “sin techo”. Pensar que cualquier intervención es automáticamente positiva es un error muy común.
Los datos lo demuestran: cada vez hay más gatos y perros abandonados, pese a la gran cantidad de supuestos rescates. ¿Dónde terminan? La mayoría en centros sin condiciones adecuadas, saturados de animales, que tarde o temprano deben cerrar o reubicar, a veces sin garantías. Eso no es rescate. Eso es acumulación. Y en los casos más extremos, se convierte en una forma de síndrome de Diógenes aplicado a los animales.
Colonias estables, vidas interrumpidas
En colonias que gestionamos desde hace más de seis años siempre ocurre lo mismo: algunos gatos desaparecen porque alguien, con la mejor intención, los confunde con animales abandonados y se los lleva sin preguntar,o en el peor de los casos los matan y los tiran al container.
¿Acaso no es eso también un daño? Aunque la intención sea distinta, el resultado se asemeja al de quienes actúan de mala fe: un animal separado de su entorno, de su grupo y de su forma de vida.
La falta de responsabilidad
La pregunta es inevitable: ¿cuántos informan realmente cuando ven un abandono? Muy pocos. Denunciar, dar la cara o exigir a las autoridades no es tan común. Es mucho más fácil “rescatar” y pasárselo a alguien que ya tiene veinte animales en su casa, sin medir las consecuencias.
¿Eso es ayudar? ¿Eso es proteger? O, más bien, ¿es trasladar el problema a otro y justificarlo bajo la etiqueta de “rescate”?
El mito del héroe
La definición idealista nos dice que un rescatista es un héroe anónimo que protege a los animales vulnerables y les da una vida digna. Suena inspirador. Pero la verdad es que no todos los animales son vulnerables ni necesitan ser rescatados. Muchos lo que necesitan es respeto a su vida, a sus costumbres y a su espacio.
Rescatar no debería significar actuar por impulso ni guiarse solo por la emoción. Debería significar informarse, respetar, denunciar cuando corresponde y actuar siempre dentro de la legalidad.
La verdadera grandeza
Un rescatista de animales no debería buscar ser visto como un héroe, sino actuar con responsabilidad y respeto. La verdadera labor está en cumplir la ley, proteger a los animales y respetar su naturaleza, sin necesidad de títulos ni reconocimientos.
Porque la grandeza no está en proclamarse héroe, sino en ser coherente. No está en los aplausos, sino en los resultados reales. Ser rescatista, en el sentido más profundo, no es un título ni una medalla. Es un compromiso. Y ese compromiso se demuestra con hechos, no con palabras.
Lamentablemente los resultados no son buenos, y si seguimos así nunca lo serán, recuerdo una frase que la aplico a menudo
!!si un problema lo convertimos en un negocio nunca se resolverá el problema!!
Debe estar conectado para enviar un comentario.